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Gravilla

De mis años mozos, cuando Gomaespuma estaba en Antena 3 Radio y hacían el programa de madrugada, hubo una tonterida que se me quedó grabada.

Decían que hay varias leyes graves en la vida: la Ley de la Gravidez, que es la que nos hace estar pegados al suelo; la Ley de la Gravedad, que es la que indica lo malito que estás cuando te ingresan en un hospital; y la Ley de la Gravilla, que es la que te despelleja las piernas cuando derrapas.

¿Y ésta tontería? Pues porque resulta que en una de tantas mañanas, mientras bajaba a la perra a que hiciera sus cositas, me he quedado mirando el suelo y a la gravilla. Y entonces una idea rara se ha pasado por mi mente.

Pero divaguemos un poco más antes, aunque a mí no me gusta éso de irme por las ramas… No sé si he mencionado con anterioridad que vivo en una calle peatonal. Toda llenita de adoquines  con una zona en el medio dónde hay arbolitos, farolas, bancos y gravilla. Como una imagen vale más que mil palabras, aquí tenéis la vista desde mi ventana al poquito de levantarme a eso de  las seis y media de la mañana:

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Sip, una farola falla. Pero eso no es lo importante.

Lo que me ha dado por pensar es: hay gravilla en la zona de tierra, hay gravilla entre los adoquines y también se esparce gravilla de otras formas. Entonces… ¿cómo es que no se acaba? ¿La repone alguien por las noches cuando no miramos? ¿Se reproduce ella sola?

He dicho que hay otras formas de esparcer la gravilla. Y os comentaré las que tengo controladas.

Por un lado la chiquillería de la calle cuando se pone a jugar en la tierra.  No podemos olvidarnos de los barrenderos, que al limpiar la zona también se llevan su porción de grava. Por otro lado  los perretes de la calle que con sus patas la lanzan cuando juguetean a escarvar o a base de patadas después de hacer sus cositas. Yo mismo utilizo las hojas de los árboles para coger las caquitas de mi perra, y cuando las hace en la gravilla lo que tiro a la papelera suele ser un crocanti de caca.

Sip, uso las hojas de los árboles. Es bastante más ecológico que meter la mierda en una bolsa. De ésta forma es más sencillo que se descomponga el resíduo. Dentro de la bolsa tardaría cienes de miles de años ¿o no habéis visto las campañas en contra de las bolsas de plástico?

Pues éso. Que entre tanto cambio de tema y batallita de abuelito Cebolleta igual el motivo central de la entrada pasa desapercibido: ¿se repone la gravilla en las ciudades? ¿quién? ¿cuándo? ¿cómo? ¿en qué se basan para saber en qué momento es preciso hacerlo?

Dudas, dudas, dudas…

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4 Comentarios

  1. Si me quedo con algo de esta entrada es con lo de crocanti de caca. Una autentica cerdada de postin que casi llego a visualizar mientras me parto el ojete.

    Gomaespuma, bolsas para meter caquitas y disertaciones de un zumbado. No cambies Nacho.

    Saludazos

  2. Y yo que pensaba que igual ésta entrada sería una incomprendida…

  3. Yo me he quedao a cuadros. Bueno y a rayas, que es como voy hoy xD. Gravilla… ¿cual será su proposito? ¿acaso esta puesta ahí aposta para que la gente vaya mirando al suelo y pensando “eh! ¿por qué hay tanta gravilla?”? ¿y si es eso lo que quieren? ¿que nos evadamos de la realidad para que los carteristas puedan mangarnos más facilmente o que acabemos tropezando con una farola por ir mirando al suelo? (esto último me ha pasado).

    ¿Acaso será un complot organizado por las asociaciones de carteristas y medicos de chichones? … creo que le mandare un sms a Mulder para comentarle este descubrimiento.

  4. Pues menos mal que no he comentado los dibujos que se forman en la gravilla después de que el barrendero pase… Los campos ésos americanienses se quedan en nada a su lado.

    Eso sí que podría interesarle a Mulder!!

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