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¿Me lo dejas…?

Una de las cosas que nos produce sentimientos contradictorios a los coleccionistas de comics es cuando alguien te pregunta “¿me dejas éste para leerlo?” La cuestión es que depende de muchos factores que la respuesta sea afirmativa o negativa.
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Si quien te lo pide es un coleccionista como tú, está claro que se lo sueles dejar porque piensas que lo va a tratar tan bien como si fuera suyo, y no dudas en dejarselo. Claro, siempre que sepas cómo los trata. Si un día te invita a tomar café en su casa y descubres un Hellblazer como resposavasos para la lata de cerveza ya puedes tacharlo de la lista en cuanto te recuperes del infarto.
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Puede que el pedigüeño no coleccione normalmente. En éste caso te puedes fiar o no. Según el grado de amistad, los años que lo conozcas, si lo has obsevado en su hábitat natural (su casa), etc.
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También puede ser que te lo pida alguien de la familia. Aquí estás pillao. Si es de la familia ya lo conoces de sobra y sabes qué es lo que le espera al comic en sus manos. Y si lo que le espera es peor que la muerte, ¿cómo le dices que no?. Pues así: ¡No!. Que con la familia hay confianza y no hay problema en ser desagradable.
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Pero también se da el caso de que llegas a casa y notas algo raro en el ambiente. Tu madre/mujer/pareja (elegir según el caso) suda más de lo normal y tiene un timbre raro en la voz. Y te lo sueltan: “Ha venido tu hermana con los chiquillos y les he dejado unos tebeos para que se entretuvieran mientras hablabamos“. Se te hinchan las venas del cuello, un escalofrío recorre tu espalda, la ira y ansias de matar crecen… Pero tratas de serenarte y preguntas: ¿Cuales?
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Y aquí es cuando descubres que el confeti del salón no es por una fiesta sorpresa, son los restos del Spiderman de Ditko. Eso en el mejor de los casos. Otras veces ni siquiera hay restos: ¡¡se los han llevado!! Y llamas a tu hermana para ver si todavía están en buen estado y averiguar cual es el rescate que piden por ellos. Pero es inútil, las páginas ya están arrugadas, llenas de restos de comida y muchas de ellas mutiladas y decoradas con dibujtos en un intento de tus sobrinos por imitar el estilo de Ditko.
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Pero bueno, lo más normal es que pocas veces parte de tu colección deje la seguridad del hogar, y menos para irse con extraños. Porque los coleccionistas suelen atesorar su colecciones y son reacios a dejarlas, ya sean comics, sellos, mecheros, o lo que sea…
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Saludos!

Acerca de Nacho

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