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Todos crecemos

No, no voy a poner las imágenes ésas que están colgando últimamente en todos los blogs de los superhéroes en plan vejete, que ya empieza a resultar cansino. Ayer por la tarde al llegar a casa pusimos al chiquillo en su hamaca delante de la tele mientras preparábamos cena, su baño, etc. y lo que había en pantalla era el concurso ése de la rueda de letras y el presentador leyendo deprisa para que acierten las palabras.

Una de las famosas invitadas para ayudar al concursante era Ruth Gabriel. Sólo tiene un par de años menos que yo, la recuerdo de Barrio Sésamo, y hay que ver cómo ha cambiado. Igual que yo, supongo. He buscado imágenes suyas de cuando el mítico programa infantil, pero todas las que he encontrado son ya de adulta, incluyendo su integral en Días Contados, así que no vamos a ponerlas por aquí por si nos leen menores…

Es curioso el tema del crecer. Casi todos pretendemos ser Peter Panes (¿se pueden pluralizar los nombres?) y mantenernos en nuestra edad deseada, aunque en el fondo sabemos que el contador no se para. A veces lo asumimos. Pero cuando vemos a alguien semifamoso o conocido después de bastante tiempo sin saber nada de ésa persona se nos caen encima de golpe todos los años transcurridos desde nuestro último encuentro.

El sábado mi sobrino se puso Spiderman 3 en DVD y al ver la primera escena de Kristen Dunst bajando por las escaleras cantando me acordé de Entrevista con el vampiro y la chiquilla pilluela que aprendía a tocar el piano. Y ¡plof! un porrón de años encima.

Al escuchar la cinta de los años 60 del otro día sonaron varias canciones de la película Sirenas (Mermaids) de 1990 con Cher, Winona Ryder y Cristina Ricci. ¿Habéis visto lo que ha cambiado la última desde entonces?. Claro, es que han pasado la friolera de 18 años.

He puesto un ejemplo de famosa porque, como es normal, no iba a colgar aquí las fotos de una compañera de E.G.B. que me encontré hace poco y resulta que ahora es modelo. No es que sea famosa, no ha pasado de un par de catálogos de algún centro comercial o algunos pases de poca monta. Pero la verdad es que se parece muy poco a la niña que se sentaba un par de sillas más atrás. Claro que ella tampoco esperaba encontrarme a mí con más tripita, menos pelo y un skrull de intercambio.

Lo dicho, me hago viejo. Y además un viejo verde, porque ¡hay que ver cómo se han puesto las mozas…! (decir ésto último con acento de Macario-PajaresyEsteso).

Saludos!

Acerca de Nacho

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